Bullying - Situaciones del maltrato

Visita esta pagina :

http://www.anarperu.org/

O llama al 0 800 2 2210 si vives en el Perú, linea gratuita y confidencial a nivel nacional.

Montero Rosas 166, Barranco - Telefax: (511) 251-6845 Email: fundacionanar@anarperu.org


Se trata de la Fundacion Anar (AYUDA A NIÑOS Y ADOLESCENTES EN RIESGO)
Busca la Fundación Anar en tu pais.
En España: http://www.anar.org/

viernes, 2 de octubre de 2009

La hiperactividad se caracteriza por la falta de atención y concentración, impulsividad y exceso de movimientos

"Este niño no para quieto", "no piensa lo que hace", "no hay manera de que estudie". Todas estas expresiones pueden ser mucho más que descripciones de las actitudes de un niño, un adolescente, o incluso un adulto. Pueden ser síntomas de un trastorno de déficit de atención con hiperactividad. Un síndrome que muchas veces pasa desapercibido para los padres, pero que si se trata a tiempo, puede evitar el fracaso escolar o al menos mejorar el rendimiento en clase, así como mejorar otros aspectos de la vida de la persona. En ocasiones resulta que no es que los niños no quieran estudiar, es que no pueden, porque no consiguen concentrarse. Está más que estudiado, la hiperactividad es un trastorno, su presencia correlaciona entre otras variables con un déficit sutil pero suficiente en el funcionamiento del lóbulo frontal del cerebro, el que regula la conducta entre otras funciones.

Aunque cada vez existe una mayor concienciación sobre este problema y se detecta en mayor medida esencialmente por parte de los colegios y profesores, aún queda por hacer. Como explica Gabriel González de la Torre, neuropsicólogo especialista en daño cerebral y Neuropsicología de la Atención y coordinador del grupo de Neuropsicología del Colegio Oficial de Psicología de Cádiz, es importante empezar a trabajar con el niño cuanto antes. Aunque afirma que nunca es tarde, explica que cuando pasa un tiempo normalmente surgen complicaciones que van desde los problemas en el colegio a la conducta delictiva; "puede tener consecuencias muy negativas, sobre todo a largo plazo, pues a medida que sobrevienen los fracasos el niño o joven empieza a creer que no es capaz de hacer las cosas de otra forma y se va reforzando su conducta negativa". Por eso insta a prestar mucha atención a estas cuestiones y a buscar asesoramiento cuanto antes. Añade que a partir de los cuatro años empieza a detectarse la hiperactividad y que los seis suele ser una edad crítica.

La señal que más claramente suele hacer saltar la alarma son los problemas en la escuela y dificultades de aprendizaje, tanto por el bajo rendimiento como por la actitud. Pero para que sea trastorno por déficit de atención e hiperactividad, como explica González de la Torre, las actitudes deben darse en todos los ámbitos, también en la calle y en el hogar. Pero hay otras cuestiones, la hiperactividad se caracteriza por la presencia de escasa atención, baja capacidad de concentración, impulsividad e hiperquinesia, es decir, exceso de movimientos. Suelen ser niños que no pueden esperar, que lo tocan todo, que sufren pequeños accidentes al precipitarse en sus acciones. Hay tres tipos diferenciados: el predominantemente inatentivo, el predominantemente hiperquinético y el que combina ambas conductas, que es el más común.

El tratamiento consiste en psicoterapia y tratamiento farmacológico añadido cuando es necesario. Lo que se busca en la terapia es dar al niño herramientas para saber autocontrolar su conducta y a los padres pautas para ayudarle y saber abordar la situación. Así por ejemplo se utilizan técnicas de relajación y control de la respiración e incluso programas informáticos para el entrenamiento cognitivo, sobre todo para fomentar el desarrollo de la concentración. También se trabaja el desarrollo de habilidades sociales y, así, cuestiones como puede ser respetar el turno para hablar.

Los padres deben aprender entre otras cosas cómo comunicarse con el chico o chica. Por ejemplo, a hablarle mirándole a los ojos o a aplicar el llamado "tiempo fuera", es decir, evitar reñir al niño en el momento que se presenta el problema y esperar a estar ambos más tranquilos y retirarlo en ese momento a otro sitio distinto a aquel en el que han ocurrido los acontecimientos.

Antes se pensaba que con la edad adulta la hiperactividad desaparecía, pero ahora los profesionales apuntan que entre el 30 y el 60 por ciento de los niños que fueron hiperactivos lo siguen siendo en su edad adulta. Es más, se calcula que el cuatro por ciento de la población adulta presenta alguna sintomatología de este tipo. Es algo asimilado en Estados Unidos y Europa pero que empieza a prestársele ahora atención en España, como reseña Gabriel González de la Torre. Este explica que la hiperquinesia suele desaparecer pero que estas personas tienen problemas para centrarse en el trabajo, necesitan cambiar frecuentemente de actividad e incluso pueden presentar ansiedad o problemas en el estado de ánimo; "no es difícil encontrarles entre los buscadores de sensaciones y los aficionados a deportes de riesgo".

20/08/2007

Noelia Hidalgo.

Diario de Cádiz.

Cómo deben tratar los padres a los hijos hiperactivos

El papel de los padres resulta imprescindible para la recuperación del niño hiperactivo. Los padres representan la fuente de seguridad, los modelos a seguir, el reflejo mismo de lo que los hijos sienten que son, la base fundamental sobre la que construyen su propia escala de valores y el concepto de disciplina y autoridad. De los padres depende en gran medida, la mejor o peor evolución de la sintomatología que presenta el niño hiperactivo.
Lograr un ambiente familiar estructurado es una de las condiciones más difíciles de conseguir.

La familia de un niño hiperactivo necesita una organización y una estructuración muy clara, sin embargo, algunos aspectos dificultan que sea así:
1. En algunas ocasiones por lo menos uno de los padres es un adulto hiperactivo al que a su vez le cuesta organizarse, ser ordenado y no alterarse.
2. Los padres suelen mostrar mucha ansiedad ante las dificultades con las que se encuentra su hijo.
3. En ocasiones las expectativas no son las adecuadas para el niño. Se le exige mucho en unos aspectos y se le sobreprotege en otros.
4. El niño hiperactivo es más difícil de llevar si no se tienen unos límites educativos claros y consistentes.
5. Los padres ponen frecuentemente un límite a las malas costumbres (le llaman a bañarse y si no viene, le obligan a hacerlo), pero no en el momento adecuado (le llaman 10 veces antes de ir a por él), lo que provoca que apliquen los límites, cuando ya están hartos, en momentos de descontrol emocional.
6. Muchos padres no prevén situaciones de alto riesgo por lo que no pueden evitar el mal comportamiento de sus hijos.

En el cuadro siguiente se reflejan algunas sugerencias a modo de ejemplo.


SITUACIÓN (Lease S)
Si vamos a estar en la sala de espera.

PREVENIMOS (Lease P)
Llevamos lápices, un cuaderno y un coche.

S:Un viaje largo en coche
P:Nos hacemos con un libro de juegos para coche y cintas con cuentos y hacemos paradas suficientes antes de que se altere.

S:Es muy lento vistiéndose por la mañana y además se despista con nada.
P:Mejor despertarle 15 minutos antes y así, todos más relajados.

S:Se acuerda de las cosas a última hora.
P:Preparamos la mochila por la noche y le acostumbramos a que utilice una agenda.

S:No le gusta hacer deberes, porque se pierde los dibujos favoritos.
P:Grabamos los dibujos y los ve después si da tiempo

Fuente: Educa.madrid.org

El comportamiento agresivo del niño es normal y debe ser vivido por él

En la infancia, son normales los ataques de agresividad. Lo que pasa es que algunos niños persisten en su conducta agresiva y en su incapacidad para controlar su fuerte genio, pudiendo sentirse frustrados delante del sufrimiento y del rechazo de los demás. Según las teorías del impulso, la frustración facilita la agresión.
El comportamiento agresivo del niño es normal y debe ser vivido por él. El problema es saber controlarlo. Muchas veces el niño provoca un adulto para que él pueda intervenir por él y controlar sus impulsos agresivos, ya que no puede con todo. Por eso, el niño necesita de un "no hagas eso" o "pare con eso". Los niños, a veces, piden una riña. Es como si pidiera prestado un controle a su padre o madre. Del mismo modo que los padres enseñan a caminar, a hablar, a comer, etc. a sus hijos, deben enseñar también a controlar su agresividad.

Controlar la agresividad del niño
Hay que tener cuidado solamente para que el niño no se convierta en un terrorista o sumiso, ni permitir todo ni devolver su agresividad con otra agresividad. La teoría del aprendizaje social afirma que las conductas agresivas pueden aprenderse por imitación u observación de la conducta de modelos agresivos. Es muy importante, por ejemplo, que el niño tenga y encuentre un buen modelo en sus padres. Los niños se relacionan con los demás de la misma forma que lo hacen sus padres. Si ellos mantienen una relación tranquila con los demás, es así que el niño se portará delante de sus amiguitos. Si la relación es mas bien conturbada, probablemente el niño seguirá ese modelo de comportamiento.

Educar a los niños es una tarea difícil, que requiere trabajo. Pero que vale la pena tentar acertar, tener equilibrio y consenso entre los padres para que en la educación del niño no ocurra fallo de doble comunicación. Si uno de los padres permite todo y el otro nada, eso confundirá al niño y probablemente se rebelará.

http://www.guiainfantil.com/educacion/comportamiento/Causaagresividad.htm

martes, 29 de septiembre de 2009

"Cobardes" film español que muestra un caso de Bullying

Si tienes hijos en edad escolar y aun no estas muy enterado de lo que es el Bullying, te aconsejo que veas el film.
Si más de una vez ante las agresiones sufridas o cometidas por tu menor hijo te has dicho:son cosas de niños. Te aconsejo que veas la pelicula.
En ambos casos recomiendo verla sin la presencia de ellos.

Si crees que tu hijo es víctima o el agresor en un caso de Bullying: PIDE AYUDA.
Aqui en el Blog te damos información y varios enlaces para que pidas ayuda ya sea por email o via telefónica segun el país en que te encuentres a fundaciones o instituciones especializadas en el tema.


Y lo más importante trata de mantener un dialogo diario y amical con tus hijos. Y NO DUDES EN PEDIR AYUDA cuando encuentres algun indicio de Bullying.

Aqui un link de la lista de reproduccion que te permite ver la pelicula COBARDES online via YouTube

http://www.youtube.com/view_play_list?p=473493BBC145DB37&search_query=cobardes

lunes, 28 de septiembre de 2009

Comprendiendo el Comportamiento Violento de Ninos y Adolescentes

No. 55 (Revisado 4/98)Hay gran preocupación por la incidencia del comportamiento violento entre niños y adolescentes. Este complejo y perturbador asunto necesita ser cuidadosamente entendido por padres, maestros y otros adultos.
Los niños pueden demostrar comportamiento violento aún desde la edad pre-escolar. Los padres y otros adultos que presencian este comportamiento pueden preocuparse por el niño, pero por lo general, "esperan que lo supere al crecer". Hay que tomar muy en serio el comportamiento violento de un niño, no importa su edad. No debe descartarse diciendo que "está pasando por una fase".
La gama del comportamiento violento:
El comportamiento violento en niños y adolescentes puede incluir una amplia gama de comportamiento: explosivos arrebatos de ira, agresión física, peleas, amenazas o intentos de herir a otros (inclusive pensamientos homicidas), uso de armas de fuego, crueldad hacia los animales, encender fuegos, destrucción intencional de la propiedad y el vandalismo.

Factores que aumentan el riesgo de la violenciaMuchas investigaciones han llegado a la conclusión de que hay una interacción compleja o una combinación de factores que lleva a un aumento en el riesgo de un comportamiento violento en niños y adolescentes. Estos factores incluyen:
Comportamiento agresivo o violencia previa;
Ser la víctima de un abuso físico y/o sexual;
Exposición a la violencia en el hogar y/o la comunidad;
Factores genéticos (hereditarios de la familia);
Exposición a la violencia en los medios de difusión (televisión, radio, etc.);
Uso de drogas y/o alcohol;
Presencia de armas de fuego en la casa;
Combinación de factores de estrés socioeconómico en la familia (pobreza, carencia de medios, privación severa);
Separación matrimonial, divorcio, padre/madre soltero, desempleo, y falta de apoyo por parte de la familia)
Daño cerebral debido a heridas en la cabeza. ¿Cuáles son las "señales de alerta" de la violencia infantil? Los factores de riesgo en los niños que presentan lo siguiente en su comportamiento y los cuales deben de ser cuidadosamente evaluados:
Ira intensa,
Ataques de furia o pataletas,
Irritabilidad extrema,
Impulsividad extrema,
Frustrarse con facilidad. Los padres y los maestros deben de tener cuidado de no minimizar este comportamiento en los niños.

¿Qué se debe de hacer si el niño demuestra comportamiento violento?
Cuando el padre u otro adulto está preocupado, debe de inmediatamente hacer arreglos para que se le haga al niño una evaluación completa y comprensiva por un profesional de la salud mental cualificado. El tratamiento oportuno por un profesional puede muchas veces ayudar. Los objetivos del tratamiento típicamente se enfocan en: ayudar al niño a aprender cómo controlar su ira, a expresar su frustración y su ira de manera apropiada, asumir responsabilidad por sus acciones y aceptar las consecuencias. Además, los conflictos familiares, los problemas escolares, y asuntos comunitarios se deben tratar.

¿Se puede prevenir el comportamiento violento infantil?Los estudios de investigación demuestran que la mayor parte del comportamiento violento se puede reducir o impedir si se reducen o eliminan los factores de riesgo enumerados arriba. Lo que es más importante, los esfuerzos se deben dirigir a reducir dramáticamente la exposición del niño o adolescente a la violencia en el hogar, la comunidad y los medios de difusión. Es evidente que la violencia fomenta la violencia.En adición, se pueden usar las siguientes estrategias para reducir o prevenir el comportamiento violento:
Prevención del abuso infantil (a través de programas sobre la crianza de los niños, apoyo a la familia, etc.).
Educación sexual y programas para enseñar a los adolescentes cómo criar los niños.
Programas de intervención temprana para niños y jóvenes violentos.
Supervisión de la violencia que ven los niños en los programas de televisión, los videos y las películas. Para información adicional/relacionada puede conseguir otras hojas sueltas de
Información para la Familia:
#5 El maltrato infantil – los golpes ocultos
#9 El abuso sexual a los niños
#13 Los niños y la violencia en la televisión
#33 Desórdenes del comportamiento
#37 Los niños y las armas de fuego.
Vea también:Your Child (1998 Harper Collins)/Your Adolescent (1999 Harper Collins).Información para la Familia Tabla de Contenido
Cómo Conseguir un Siquiatra de Niños y Adolescentes

http://www.aacap.org/cs/root/facts_for_families/informacion_para_la_familia/comprendiendo_el_comportamiento_violento_de_ninos_y_adolescentes_no_55

La Intimidacion ("Bullying")

No. 80 (03/01) El intimidar, forzar a otra persona a hacer algo, es una experiencia común para muchos niños y adolescentes. Las encuestas indican que hasta una mitad de los niños de edad escolar son intimidados en algún momento durante sus años escolares y por lo menos un 10% son intimidados con regularidad.

El comportamiento de intimidar a otros puede ser físico o verbal. Los varones tienden a usar la intimidación física o las amenazas, sin importarles el género de sus víctimas. La intimidación de las niñas es con mayor frecuencia verbal, usualmente siendo otra niña el objetivo. Recientemente el intimidar ha sido reportado en las salas de conversación ("chat rooms") de las computadoras y mediante la correspondencia electrónica ("e-mail").

Los niños que son intimidados experimentan un sufrimiento real que puede interferir con su desarrollo social y emocional, al igual que con su rendimiento escolar. Algunas víctimas de intimidación hasta han intentado suicidarse antes de tener que continuar tolerando tal persecución y castigo.

Los niños y adolescentes que intimidan, se engrandecen y cobran fuerzas ("thrive") al controlar o dominar a otros. Ellos muchas veces han sido las víctimas de abuso físico o de intimidación. Los intimidadores ("bullies") pueden también estar deprimidos, llenos de ira y afectados por eventos que suceden en la escuela o en el hogar. Los niños que son el blanco de los intimidadores también tienden a caer bajo un perfil particular. Los intimidadores a menudo escogen niños que son pasivos, que se intimidan con facilidad o que tienen pocos amigos. Las víctimas también pueden ser más pequeños o menores a quienes se les hace muy difícil defenderse a sí mismos.

Si usted sospecha que su hijo está intimidando a otros, es importante que busque ayuda para él o ella tan pronto como le sea posible. Sin una intervención, la intimidación puede llevar a serias dificultades académicas, sociales, emocionales y legales. Hable con el pediatra, maestro, principal, consejero escolar o médico de familia de su niño. Si la intimidación continúa, una evaluación comprensiva por un siquiatra de niños y adolescentes u otro profesional de la salud mental debe de ser planificada. La evaluación puede ayudarlos a usted y a su niño a entender cuál es la causa de la intimidación y a desarrollar un plan para ponerle fin al comportamiento destructivo.

Si usted sospecha que su niño ha sido víctima de intimidación, pídale a él o a ella que le diga lo que está pasando. Usted puede ayudar proveyéndole muchas oportunidades para que hable con usted de manera abierta y sincera.
También es importante que se responda de manera positiva y con aceptación. Hágale saber a su hijo que no es su culpa y que él o ella hizo lo correcto al decírselo a usted. Otras sugerencias específicas incluyen lo siguiente:
Pregúntele a su niño lo que él o ella cree que se debe de hacer. ¿Qué él ha tratado ya? ¿Qué le funcionó y qué no le funcionó?
Busque ayuda de la maestra del niño o del consejero de la escuela. La mayor parte de la intimidación ocurre en las áreas de juego, en las cafeterías, los baños, los autobuses escolares o en los pasillos donde no hay supervisión.
Pídale a los administradores de la escuela que busquen información acerca de programas que han sido utilizados en otras escuelas y comunidades para combatir la intimidación, tales como la mediación entre los pares, la resolución de conflictos, el adiestramiento para controlar la ira y el aumento en la supervisión por adultos.
No estimule a su niño para que se defienda peleando. En vez de ello, sugiera que él o ella trate de alejarse para evitar al intimidador, o que busque la ayuda del maestro, entrenador u otro adulto.
Ayude a su niño a practicar a hacer valer sus derechos. El simple acto de insistir que el intimidador lo deje solo o quieto puede tener un efecto sorpresivo. Explíquele a su niño que la meta del intimidador es lograr una respuesta.
Ayude a su hijo a practicar qué decirle al intimidador de manera que esté preparado para la próxima vez.
Estimule a su niño para que esté con sus amigos cuando viaja hacia la escuela y de regreso, durante los viajes para hacer compras, o en otras salidas. Los intimidadores tienden a no molestar al niño que está en un grupo. Si su niño se torna retraído, deprimido o si se resiste a asistir a la escuela, o si usted se da cuenta de un deterioro en el comportamiento escolar, puede necesitarse una consulta o intervención adicional. Un siquiatra de niños y adolescentes u otro profesional de la salud mental puede ayudar al niño, a la familia y a la escuela a desarrollar una estrategia para tratar con la intimidación. Busque a tiempo la ayuda profesional para así evitar el riesgo de consecuencias emocionales duraderas para su niño.

Para información adicional vea
Información para la Familia
#33 Desórdenes de la Conducta
#55 Comprendiendo el Comportamiento Violento de Niños y Adolescentes
#65 Las Amenazas de los Niños y
#66 Ayudando a los Adolescentes con Estrés.
Vea también:
Your Child (1998 Harper Collins)/Your Adolescent (1999 Harper Collins).
Información para la Familia Tabla de Contenido
Cómo Conseguir un Siquiatra de Niños y Adolescentes

http://www.aacap.org/cs/root/facts_for_families/informacion_para_la_familia/la_intimidacion_bullying_no_80

Bullying : Que deben hacer los maestros

En muchas ocasiones los maestros subestiman una situación de acoso, si toman medidas lo hacen cuando ya el niño tiene serios daños emocionales.

Qué deben hacer los maestros

Identificar a la víctima y el agresor.
Si ha detectado a la victima verifique preguntando a su padres si el niño presenta dificultad para conciliar el sueño, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, llanto constante, etc. Si es necesario investigue y observe más al niño.

Siga al niño a una distancia prudente a lo lugares donde comúnmente esta sin vigilancia, seguramente se encontrará con el chico que lo esta acosando.

En las parades de los baños o las puertas de éstos, los niños suelen escribir burlas y agresiones, revíselas.

Platique con los compañeros más cercanos de los niños( acosador y víctima), pueden darle información valiosa.

Tenga consciencia de que tanto el agresor como la victima sufren, y por lo tanto necesitan ser atendidos y tratados.

http://www.peques.com.mx/que_deben_hacer_los_maestros.htm

TV para Padres enseña a cómo cambiar los malos hábitos del comportamiento infantil.




La Asociación Mundial de Educadores Infantiles AMEI - WAECE, con el apoyo de GuiaInfantil.com, ha abierto esta nueva ventana por la educación infantil: la TV para padres en Internet.
Padres, madres y educadores pueden asistir a vídeos con importantes consejos de educación infantil, y obtener las respuestas a las dudas que les preocupan principalmente en el inicio de la escolarización los niños.
Los problemas de comportamiento de los niñosLa mayor parte de los comportamientos infantiles son aprendidos. La conducta del niño es el resultado de la interacción del pequeño con su ambiente social. Los niños no heredan malos hábitos, su conducta es el resultado del aprendizaje en el ambiente familiar, escolar y social.
Cómo cambiar los malos hábitos del comportamiento infantil

Lo primero es cambiar el ambiente que vive el niño, porque fue allí donde aprendió a comportarse mal. Pero cuidado con el castigo físico y verbal porque puede ser un mal ejemplo de comportamiento para los niños.


http://www.guiainfantil.com/1106/los-problemas-de-comportamiento-de-los-ninos.html

El niño que muerde

Cuando un niño muerde puede que sea una señal de que está sufriendo algún problema emocional

Puede ser parte del desarrollo normal morder de vez en cuando, pero el morder persistentemente es una señal de que el niño tiene problemas emocionales o de comportamiento.

Mientras que muchos niños pelean ocasionalmente con otros o les dan, la agresión física frecuente y/o severa puede significar que el niño tiene serios problemas emocionales o del comportamiento que requieren una evaluación e intervención profesional. La acción de pelear o morder persistentemente cuando el niño asiste al cuidado diurno o al sistema escolar puede ser un problema serio. A esa edad los niños tienen mucho contacto con sus iguales y se espera que ellos sean capaces de hacer amigos y llevarse bien con ellos.

Muchos niños comienzan a morder agresivamente entre la edad de uno a tres años. La acción de morder puede ser la manera por la cual el niño esta probando su poder para llamar la atención. Algunos niños muerden porque se sienten infelices, ansiosos o celosos. Algunas veces esta acción puede ser resultado de una disciplina excesiva o severa o por haber estado expuesto a la violencia física. Los padres deben recordar que los niños que están echando dientes pueden morder también. La acción de morder es la razón más común por la cual son expulsados de los lugares de cuidado diurno.

Qué se debe hacer en el caso de un niño que muerde

- Inmediatamente dígale "NO", en un tono calmado pero firme y con desaprobación.
- Al bebé que comienza a caminar (1 a 2 años), cárguelo firmemente o póngalo abajo.
- Al niño pequeño (2 a 3 anos) dígale:"No es correcto morder porque les hace daño a las personas".
- NO MUERDA AL NIÑO para mostrarle cómo se siente cuando lo muerden. Esto le enseñará a que tenga un comportamiento agresivo.
- Si el niño persiste en morder a otros, no le lleve a los brazos ni juegue con él por espacio de 5 minutos después que él haya mordido. Así le enseñará que mordiendo no le llamará la atención.
- Si todo eso no funciona, los padres deben hablar con el médico.

http://www.guiainfantil.com/educacion/comportamiento/muerde.htm

Orígenes de la conducta agresiva infantil

Una de las grandes dificultades de los padres es saber cómo tratar la conducta agresiva de sus hijos ya que, a menudo, nos enfrentamos a la desobediencia y a la rebeldía de ellos.La agresividad es un trastorno que, en exceso, y si no se trata en la infancia, probablemente originará problemas en el futuro, cómo el fracaso escolar, la falta de socialización, dificultad de adaptación, etc.

¿qué podemos entender por agresividad en los niños?
Cuando se habla de agresividad, se está hablando de hacer daño, físico o psíquico, a una otra persona. De una acción intencionada manifestada a través de patadas, arañazos, gritos, empujones, palabrotas, mordidas, corrida del pelo, etc., a otra persona. Este comportamiento es relativamente común y a menudo aparece cuando el niño cumple un año. Cuando el bebé nace, trae impulsos amorosos y agresivos que, con el tiempo y con el cuidado de los padres, empezará a construir vínculos afectivos y a desarrollar sus relaciones personales. Esta es una fase muy importante. Su personalidad será construida a partir de su conocimiento del mundo a su alrededor. Para eso, es necesario que el bebé se sienta protegido y cuidado en su entorno familiar.

La influencia de la familia

La familia es uno de los elementos más relevantes dentro del factor sociocultural del niño. La familia lo es todo para él. La familia es su modelo de actitud, de disciplina, de conducta y de comportamiento. Es uno de los factores que más influyen en la emisión de la conducta agresiva. Está demostrado que el tipo de disciplina que una familia aplica al niño, será el responsable por su conducta agresiva o no. Un padre poco exigente, por ejemplo, y que tenga actitudes hostiles, y que esta siempre desaprobando y castigando con agresión física o amenazante constantemente a su hijo, estará fomentando la agresividad en el niño.

Otro factor que induce al niño a la agresividad es cuando la relación entre sus padres es tensa y conturbada. Dentro del factor sociocultural influirían tanto el tipo de barrio donde se viva como expresiones que fomenten la agresividad, como "no seas un cobarde".Los factores orgánicos tipo hormonal, mecanismos cerebrales, estados de mala nutrición, problemas de salud, etc., también influyen en el comportamiento agresivo. Y dentro del factor social, el niño que no tiene estrategias verbales para afrontar las situaciones difíciles, será fácilmente conducido a la agresión.

http://www.guiainfantil.com/educacion/comportamiento/la_agresividad_infantil.htm

Bullying VII

El acoso escolar en niños de 8 y 10 años

Un estudio revela el aumento del acoso escolar en niños de 8 y 10 años.

El doctor en Sociología y Trabajo Social José Miguel Gutiérrez considera que una mayor implicación de los padres en la vida escolar de sus hijos y el fomento de la autoestima y de los trabajos en equipo por parte de los profesores reduciría considerablemente la violencia escolar. José Miguel Gutiérrez presentó hoy en Palencia su tesis La violencia escolar en Castilla y León.

Un análisis sociológico que analiza los comportamientos violentos que se han encontrado en los niños de esta comunidad autónoma en periodo escolar y que recibió ayer la calificación de sobresaliente cum laude.

Una de las principales conclusiones obtenidas en su estudio es que aproximadamente un 10% de los niños de quinto y sexto de primaria, entre 8 y 10 años, sufren algún tipo de maltrato psicológico y verbal en los colegios de Castilla y León, aunque precisó que solo el 1% recibe un maltrato físico.

Los insultos, motes, mensajes intimidatorios a través del móvil o el aislamiento y exclusión del grupo son los tipos de maltrato más comunes en los colegios de primaria de la región.

«Si estas conductas se aceptan en los colegios es fácil que estos niños den un paso más allá y con el tiempo pasen del maltrato verbal al físico», sostuvo Gutiérrez.

Por eso apuntó que es muy importante intervenir y corregir estos comportamiento en su inicio cuando todavía se trata de un maltrato verbal.

Para ellos sugiere en su tesis que los padres estén informados del comportamiento de sus hijos, participen más en la vida escolar y que los profesores trabajen más aspectos como la cooperación y el trabajo en equipo para contrarrestar con una sociedad en la que prima el rendimiento y la competición.

«En estas edades habría que trabajar otro tipo de habilidades sociales mas cooperativas y fomentar la autoestima personal de cada alumno para evitar conductas violentas», explicó el profesor del departamento de Sociología y Trabajo Social de la Escuela Universitaria de Educación de Palencia.

Con su estudio Gutiérrez ha llegado también a la conclusión de que los cambios en las estructuras familiares están afectando de forma importante al desarrollo de los niños. El descenso en la natalidad hace que los niños no puedan socializarse con sus hermanos y el hecho de que los padres trabajen fuera de casa y pasen menos tiempo con sus hijos ocasiona una pérdida de autoridad, explicó Gutiérrez.

http://www.guiainfantil.com/1001/el-acoso-escolar-en-ninos-de-8-y-10-anos.html

Bullying VI

Libros sobre Acoso escolar o Bullying

http://www.guiainfantil.com/libros/acoso_escolar_bullying.htm

Una web que presta ayuda a los niños que están sufriendo con el Bullying
El acoso escolar o Bullying se puede definir como formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros.
El que acosa lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc., y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años.
El acosado sufre calado en la mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hará sentir dolor, angustia, miedo, ansiedad, a tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio.
Para prestar apoyo y orientación personalizada a todos aquellos niños y adolescentes que están sufriendo acoso en el entorno escolar, por parte de sus compañeros, la ONG PROTEGELES, diseñó una página web. Esta organización de protección de la infancia, trabaja con la prevención y seguridad infantil en las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).

La web http://www.acosoescolar.info/index.htm, es una Helpline o Línea de Ayuda que presta atención personalizada a cada menor que está viviendo una situación de Bullying. En esta página, el niño o el adolescente encontrará a un equipo de psicólogos y de otros expertos preparados para trabajar con los menores a través de Internet.
Se busca la mejor forma de ayudar al acosado a afrontar el problema, aplicar soluciones, e intermediar con el centro escolar.

Cuando el caso es más grave, interviene el Defensor del Menor. A través del correo electrónico contacto@protegeles.com, los menores que están en esta situación podrán recibir ayuda y apoyo psicológico. La Campaña contra el Acoso Escolar, así como la Línea de Atención personalizada, cuenta con la colaboración del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, de la Fundación Riojana para la sociedad del Conocimiento (FUNDARCO), y del Instituto Madrileño del Menor y la Familia.

http://www.guiainfantil.com/1073/linea-de-ayuda-contra-el-acoso-escolar.html

Bullying V

Las consecuencias del bullying son incalculables para la víctima y para el agresor

El bullying no entiende de distinciones sociales o de sexo. A pesar de la creencia extendida de que los centros escolares situados en zonas menos favorecidas son por definición más conflictivos, lo cierto es que el bullying hace su presencia en casi cualquier contexto. Respecto al sexo, tampoco se aprecian diferencias, al menos en lo que respecta a las víctimas, puesto que en el perfil del agresor sí se apreciapredominancia de los varones.

Para la víctima
Las consecuencias del acoso escolar son muchas y profundas. Para la víctima de acoso escolar, las consecuencias se hace notar con una evidente baja autoestima, actitudes pasivas, trastornos emocionales, problemas psicosomáticos, depresión, ansiedad, pensamientos suicidas, etc. También se suman a eso, la pérdida de interés por las cuestiones relativas a los estudios, lo cual puede desencadenar una situación de fracaso escolar, así como la aparición de trastornos fóbicos de difícil resolución. Se puede detectar a una víctima de acoso escolar por presentar un constante aspecto contrariado, triste, deprimido o aflicto, por faltar frecuentemente y tener miedo a las clases, o por tener un bajo rendimiento escolar. Aparte de eso también atinge al plano físico presentando dificultad para conciliar el sueño, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, llanto constante, etc. Sin embargo, eso no quiere decir que todos los niños que presenten este cuadro estén sufriendo por un acoso escolar. Antes de dar un diagnóstico al problema, es necesario que antes se investigue y se observe más al niño.

Para el agresor
En cuanto a los efectos del bullying sobre los propios agresores, algunos estudios indican que los ejecutores pueden encontrarse en la antesala de las conductas delictivas. También el resto de espectadores, la masa silenciosa de compañeros que, de un modo u otro, se sienten amedrentados por la violencia de la que son testigos, se siente afectado, pudiendo provocar cierta sensación de que ningún esfuerzo vale la pena en la construcción de relaciones positivas. Para el agresor, el bullying le dificulta la convivencia con los demás niños, le hace actuar de forma autoritaria y violenta, llegando en muchos casos a convertirse en un delincuente o criminal. Normalmente, el agresor se comporta de una forma irritada, impulsiva e intolerante. No saben perder, necesitan imponerse a través del poder, la fuerza y la amenaza, se meten en las discusiones, cogen el material del compañero sin su consentimiento, y exteriorizan constantemente una autoridad exagerada.

http://www.guiainfantil.com/educacion/escuela/acosoescolar/consecuencias.htm